Partió el número nueve. La novena sinfonía ya sonó y fue escuchada; en esta ocasión, nos instalamos en los aposentos de Juampi para degustar unos chorizos y dos matambritos de cerdo adobados con una fina salsa de roquefort. Nueve que pasaron, muchos más que vendrán. ¡Bon apetit!








No hay comentarios:
Publicar un comentario