¡Y llegó la docena! No es de pastelitos, ni de empanadas, ni de alfajores de maicena; algo un poco mejor que eso. La mitad del camino fue recorrida. Solapándose el desafío y el cumple del amigo Adán, llegamos al magnífico número de 25 comensales. ¡Sí, 25! Terrible número para coronar la docena. En esta ocasión, Chaco nos deleitó con chorizos, pollos y maruchas a la parrilla. Segunda mitad, vamos por vos!
La pregunta es: ¿Será el 12 la mitad del objetivo o tan sólo una parte? Dios dirá.
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