Viajó el séptimo. Bajo un clima hostil se gestaron chinchulines y pollo, gentileza del señor Chaco; una exquisita salsa de puerro, obra de la señorita Eliana, novia de Jorge; y un bajativo final, el famoso "Lemon Champ", en las manos del indestructible Julián López, haciendo las veces de maestro coctelero. Y sí señores, el número 7 es historia.










No hay comentarios:
Publicar un comentario